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7 consejos para ayudar a un adolescente a desestresarse

Si somos realistas, sabemos que todos llegamos a sentirnos estresados. Nuestros hijos adolescentes no son una excepción.

Las expectativas de los adolescentes son mayores ahora que son más conscientes que cuando eran niños. Les preocupa más desempeñarse con éxito en la escuela, sobresalir en otro tipo de actividades y tener una vida social dinámica.

Entonces, ¿cómo pueden ayudar los padres a sus hijos adolescentes a mantener bajos sus niveles de estrés? Estas son siete estrategias efectivas que pueden resultarles útiles:

  1. Ayúdale a tu hijo a identificar qué está bajo su control y qué no. Los adolescentes de hoy a menudo participan en múltiples actividades. Si bien esas actividades son importantes para su bienestar, hay momentos en que llegan a ser abrumadoras.

    Los padres pueden ayudar a sus hijos a que aprendan a tener control sobre sus rutinas al identificar qué actividades son necesarias y cuáles no tanto. ¿Pueden asumir menos actividades o responsabilidades? Esto les quitará presión de encima y les dará espacio para que tengan más tiempo libre.

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  2. Sugiere formas de que adopte hábitos saludables básicos. Si tu hijo adolescente lleva mucho tiempo sintiéndose estresado, es probable que haya desarrollado algunos hábitos negativos en torno a su estilo de vida.

    Promueve que su rutina de sueño y la hora en que se acueste sean invariables; asimismo que su rutina de sueño no cambie demasiado los fines de semana. Debe también evitar el tiempo de pantalla una hora antes de acostarse.

    Otros hábitos que puede practicar son comer alimentos saludables a lo largo del día y hacer ejercicio con frecuencia, pero no cerca de la hora de acostarse. Tales hábitos contribuirán a que su cuerpo reduzca el estrés de manera más eficaz.



  3. Hagan lluvia de ideas sobre distracciones para aliviar el estrés. Alienta a tu hijo a pensar en cómo puede incorporar actividades divertidas y para aliviar su estrés a diario, por semana y por mes. ¿Le gusta tocar un instrumento? ¿Practicar deporte? ¿Pintar? ¿Salir con ciertos amigos en particular?

    La clave aquí es que no importa lo que escoja o qué tanto dure la actividad, las ocupaciones placenteras son una distracción fantástica para el cerebro, lo que disminuye el estrés.


  4. Anima a tu hijo a que despeje tiempo para relajarse, en especial durante los momentos estresantes. Cabe reparar en que relajarse es diferente para cada adolescente.

    A algunos jóvenes les resulta relajante sentarse y acariciar a su perro por unos minutos sin otras distracciones. Otros prefieren cerrar los ojos, respirar profundamente y sentarse en silencio. El mindfulness también podría ser útil. O un paseo a solas.

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    Quizás tu hijo tenga que probar distintas técnicas para encontrar una que realmente funcione, pero cuando lo haga le servirá ahora y más adelante en la vida siempre que quiera desestresarse.



  5. Establece límites en las redes sociales. Los adolescentes de hoy están creciendo en un mundo muy diferente al de sus padres. Para quienes ya han empezado a usar las redes sociales, la presión social los sigue a casa a través de sus dispositivos electrónicos.

    Los amigos se envían mensajes de texto día y noche. Y pueden sentirse obligados a responder de inmediato por temor a que se molesten. Los padres deben ayudar a sus hijos a fijar límites y expectativas en las redes sociales con sus amigos al convenir en horas "libres de redes sociales".

    Explícale a tu hijo que si se los comenta a sus amigos, ellos no se sorprenderán de no recibir respuesta suya en ocasiones. De hecho, muchos adolescentes dicen sentirse emocionalmente "libres" cuando se desconectan varias veces al día.

    Además, es preferible que se desconecten de las redes sociales a la hora de acostarse, pues esto puede perjudicar la calidad de su sueño.



  6. Enséñale a tu hijo a “hablar consigo mismo” para tranquilizarse. Ayuda a tu hijo a hacer conciencia de sus pensamientos estresantes y a practicar cómo racionalizarlos.

    Por ejemplo, si olvida entregar una tarea a tiempo y se siente estresado por ello, pídele que se pregunte qué es lo peor que podría suceder: lo más probable es que nada catastrófico, nada que pueda reparar más tarde.


  7. Sé un buen modelo a seguir para tu adolescente. Así les guste admitirlo o no, los adolescentes todavía están aprendiendo de sus padres, y una de las mejores formas de enseñarles a desestresarse es a través del buen ejemplo.

    Si tu hijo está contigo y se siente estresado, empatiza con él en voz alta. Di algo como: “Vaya, me siento muy estresado en este momento. Estoy en la fecha límite del trabajo y tengo muchas cosas pendientes que completar. Voy a hacer respiraciones profundas y ya luego veré cómo resolver el problema”.

Es importante que tanto los adolescentes como sus padres tengan presente que es imposible deshacerse del estrés por completo. De hecho, éste juega un papel importante en nuestras vidas. Si un joven se siente poco o nada estresado, es muy posible que esté aburrido y tenga poca motivación para llevar a cabo cualquier cosa.

Los adolescentes que sienten demasiado estrés pueden experimentar un deterioro en su desempeño (por ejemplo, paralizarse al contestar un examen) o sentirse abatidos al comenzar con su tarea debido al alto estrés.

Encontrar un "punto medio" de estrés es la mejor manera de desempeñarse con éxito a la par de mantener una mente y un cuerpo sanos. Cuando tu hijo adolescente siente demasiado estrés, puede verse afectado en:

Sueño: problemas para conciliar el sueño, dormir mucho o muy poco

Dieta: comer demasiado o muy poco

Concentración

Rendimiento: académica o físicamente

Emociones: irritabilidad, capacidad para manejar sus emociones adecuadamente; ansiedad o depresión pueden surgir cuando el estrés no se controla bien

Síntomas físicos: dolores de cabeza y dolor de estómago

¿Pero cómo saber cuándo buscar ayuda para un adolescente? Si descubres que a tu hijo se le dificulta controlar su estrés a pesar de recurrir a algunas de estas técnicas, o si su estrés está afectando su desempeño diario, tal vez debas considerar hablar con un especialista al respecto.

Una evaluación adicional o terapia para practicar habilidades de manejo del estrés son opciones a tomar en cuenta. Afortunadamente, para la mayoría de los adolescentes que experimentan altos niveles de estrés la terapia llega a ser muy efectiva.

La secundaria del Colegio Greenland fomenta el bienestar emocional de sus alumnos y les enseña técnicas para manejar el estrés a través de su Departamento de Psicopedagogía. Si quieres conocer más sobre nuestra secundaria, descarga este folleto de nuestro modelo educativo:

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