Tips para mejorar la convivencia social de los hijos adolescentes

Es importante para los adolescentes encontrar maneras de convivir con otras personas que contribuyan a fortalecer sus vínculos o, por lo menos, a relacionarse cordialmente con ellas.

Debido al uso excesivo de tecnología que predomina en estos tiempos, las habilidades sociales de la mayoría de los jóvenes son deficientes. Gran parte de ellos crece sin las habilidades sociales básicas que necesitan para manejarse con normalidad en nuestra sociedad.

Contenido relacionado: Cómo ayudar a tu hijo a socializar

¿Qué puede hacerse al respecto?

Es tarea de los padres modelar un comportamiento social apropiado. Los jóvenes observan y aprenden de las personas a quienes respetan. Procura que te vean hacer lo siguiente:

  • Evita el chisme cambiando sutilmente el tema de conversación o cortando la plática.
  • Da lugar a turnos en las conversaciones al preguntar por la otra persona después de hablar de ti.
  • Escucha atentamente y no interrumpas a los demás.
  • Infórmales cuando te interrumpan a ti, a sus hermanos o a cualquier otra persona. Haz esto en privado si la situación no es apropiada en ese momento.
  • Sonríe a menudo.
  • Busca el lado positivo, lo bueno en otras personas.
  • Encuentra formas de mejorar las situaciones negativas.
  • Anímalos y reafírmalos (también a tu cónyuge y a otros conocidos).
  • No tomes los desaires como ataques personales.
  • Abre las puertas a los demás.
  • Cede el asiento.
  • Cultiva la charla ligera, busca intereses en común.
  • Muestra curiosidad genuina por los demás sin ser intrusivo.
  • Di "por favor" y "gracias" cuando sea propio.

Lo que somos difiere de nuestra apariencia

Dependiendo de la edad de tu hijo, ayúdalo a hacer esta distinción. Esto es especialmente relevante en el caso de los varones, que tienden a identificarse demasiado con su comportamiento, sea bueno o malo.

Deben percatarse, entonces, de que su identidad -quiénes son- implica más que cómo interactúan con los demás. Enséñales que por cambiar el modo en que lo hacen no están cambiando quiénes son.

Puedes aclarar este punto al demostrarles cómo es posible hablar y actuar de una manera diferente dependiendo de con quién se encuentren. Asimismo, cómo diferentes situaciones en la vida pueden ameritar un lenguaje y una actitud distintas.

Puntualiza las interacciones buenas y las malas

Comienza por preguntarles acerca de su percepción en torno a una interacción o una dinámica social particular en que no se hayan involucrado, ello podría ser una buena oportunidad para enseñar.

Puedes acotar la enseñanza diciendo: "Esto es lo que vi ...", "Esto es lo que hice ... y luego dije/pregunté/hice eso porque ...", y "¿Tiene sentido?". Luego podrías decir: "Sé que estaba hablando con un adulto, ¿cómo te imaginas que se daría con tus amigos?"

Menciona sus puntos fuertes y sus puntos débiles

A menudo, los adultos temen avergonzar a los jóvenes, o insultar su inteligencia, al llamar su atención sobre sus comportamientos prosociales y antisociales. No obstante, muchos jóvenes de hoy necesitan que se les enseñe explícitamente cómo convivir de forma apropiada.

Algunos consejos: Señala 2 o 3 ejemplos de sus fortalezas por cada debilidad. Dado que no queremos destruir la confianza de nuestros hijos adolescentes, tendemos a quedarnos callados. Pero esto no es de ayuda, pues les permite creer que su comportamiento es adecuado, aunque sepan que no sea así.

Contenido relacionado: 6 maneras de inculcarle a un niño el valor del respeto

Los padres deben evidenciar sus debilidades, pero siempre empezar con algo positivo. Así, un joven sabrá que está a punto de ser criticado, pero aun así apreciará tu afirmación. Asegúrate de concluir con una palabra de aliento.

Dales permiso a otros adultos de ayudar

Pídeles a otros adultos importantes para tu hijo que te apoyen en enseñarles dichas habilidades. Muchos adultos tienen miedo de ofender a los adolescentes al ser directos, pero los jóvenes de hoy suelen respetar a los adultos que lo son.

Todo lo anterior no significa que uno deba ser mordaz o contundente. Más bien, significa que en el contexto de su relación, siempre será constructivo buscar oportunidades de manera intencional para modelar, inculcar y enseñar el comportamiento prosocial.

La adolescencia es una etapa complicada, en la secundaria del Centro Educativo ECA somos conscientes de ello y tomamos en cuenta los aspectos relacionados para guiar a nuestros alumnos de modo que sean personas amables, responsables y con carácter. Infórmate más sobre nuestra secundaria, aquí:

Secundaria privada trilingüe >

También podría interesarte: